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DE SPHÆRIS La cultura astrológica viva |
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Vézelay y la astrología: Pierre TREUIL |
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No es infrecuente que los bajo relieves de los tímpanos de algunas iglesias hagan un guiño a la astrología, al representar a los cuatro evangelistas asociados a los cuatro signos astrológicos fijos: Lucas al costado del Toro, Marcos junto al León, Juan al lado del Águila (símbolo del Escorpio antes de la caída) y, por último, Mateo cerca de un personaje que recuerda al signo de Acuario.
Nada de esto se ve en el exterior de la iglesia de la abadía romana de Sainte Marie Madeleine de Vézelay. Para encontrar, hace falta buscar, para lo cual es indispensable el espíritu penetrante y curioso de Hades. |
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Sumario Artículo publicado en el número 65 de Ganymède, la revista de la asociación Jupitair
© 2007 Pierre Treuil
Traducido del francés por Lucrecia Insúa ð Lire en français |
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"Vézelay" por Nick Thompson, FlickR |
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En primer lugar, podemos notar que la basílica se encuentra sobre una colina con un nombre significativo, que encontramos en los archivos franciscanos del siglo XVI: el “Monte Scorpio”. Es cierto que la vista aérea del lugar provee prueba irrefutable: es evidente la forma de arácnido. El promontorio sobre el que se alza la iglesia nos invita a elevarnos por encima de éste. El cielo estrellado de un 22 de julio, por ejemplo – fecha del aniversario de María Magdalena – es especialmente propicio para esta búsqueda. Así, resulta totalmente natural encontrar encima de la iglesia la constelación de…Escorpio. Cabe agregar que, al igual que Hades, condenado a errar la mitad del tiempo por las entrañas de la tierra y la otra mitad, por encima, en nuestra latitud esta constelación ¡sólo es visible por la mitad! Para concluir este punto, recordemos que la estrella más brillante de la constelación de Escorpión es Antares. Roja como Marte, Antares es su rival – de allí su etimología: anti-Aries y, además, concluirá por obtener su fin con el reemplazo de Marte por Plutón. La construcción de Vézelay es igualmente plutoniana en el sentido de que la transformación es omnipresente. Así, vemos que en un principio la iglesia se levantó al pie de la colina, en el valle de la Cure (¡no es un invento!) y luego se edificó en forma definitiva sobre el monte Scorpion. Su fundador – Girard de Roussillon, Vasallo del Rey de Francia – también entra en esta lógica, al abandonar su misión marciana de guerrero para consagrarse a la construcción de un monasterio.
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La constelación del Escorpio, Wikipedia
Una vez delante de la basílica, nada nos hace pensar en la astrología. Se debe entrar en el nártex o atrio para darse cuenta de que ésta está muy presente en Vézelay. Es que allí se descubre la primera alusión, al notar que el nártex se basa en el cuadrado de Saturno: 3 x 3. No entremos en los detalles relativos a los constructores y el plano energético. Simplemente tomemos nota de este llamado de atención. Luego, ocupémonos del tímpano.
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"Le nartex de Sainte Madeleine de Vézelay"
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"Narthex portals" por Holly Hayes (Sacred destinations), FlickR |
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"Tympanum" por Nina Jean, FlickR
Descubrimos que cada signo zodiacal está asociado a un trabajo cotidiano. Así, en diciembre, período de Sagitario, el campesino mata su puerco. Con 12 signos y 12 trabajos, obtenemos un período de tiempo de 24 horas. Falta agregar 5 medallones y medio que, en realidad, no conciernen a la astrología (sobre los que volveremos a pesar de ello en unos instantes) y se obtienen: 29 medallones y medio grabados en este tímpano. ¡Es sorprendente que se pueda leer en trabajos muy serios que los constructores se habrían equivocado, ya que la curva oval no estaría dividida en forma armoniosa en dos partes iguales! ¿Qué significa en realidad esta cifra de 29,5 si creyéramos al ver esta puntilla de piedra que los talladores se hubieran equivocado estúpidamente?
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"Piscis" por
Holly Hayes
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Dejemos de lado los motivos pertinentes a otras ciencias, como el ciclo de maduración alquímica real, para recordar que 29,5 corresponde exactamente a la duración del período comprendido entre dos lunas llenas (29,5 días) y a la revolución de Saturno (29,5 años). El calendario zodiacal corona una composición por cierto muy interesante, pero que no interesa a la astrología. Por el contrario, se observa que las limitaciones de la arquitectura no impiden su representación habitual en forma de círculo. Asimismo, lo que nos intriga aún más es que no comienza por el punto vernal, el signo de Aries. De manera que nos encontramos con una curva oval con una suerte de efecto de espejo. De hecho, en la base, frente a Acuario, encontramos a Capricornio, frente a Piscis, Sagitario, etc. Es difícil proponer con certeza las razones de tal elección. Se puede ver en la misma un simbolismo cristiano ya que los signos que rodean a Cristo en sus manos son los del verano, donde el Sol de Leo está en lo más alto en Cáncer. O también alquímico, ya que se comienza con los signos más fríos para ir hacia los más cálidos. Es delicado encontrar una respuesta las motivaciones de los constructores. Para el astrólogo, sería posible proponer que es una manera muy simple de aprender los regentes de los signos en un época en que se trabaja sólo con los únicos planeta visibles a simple vista. Entonces, partimos del planeta más alejado para llegar a las luminarias. Así, tenemos: Acuario-Capricornio (Saturno); Piscis-Sagitario (Júpiter); Aries-Escorpio (Marte); Tauro-Libra (Venus); Géminis-Virgo (Mercurio) y, por último, Cáncer-Leo para la Luna y el Sol. Se trata de una pedagogía iniciática interesante, que se suele encontrar en ciertas representaciones medievales de las regencias planetarias. Entonces, vemos que la astrología es conocida y reconocida en la iglesia de Vézelay. ¿No es la ocasión de destacar esta unión de la astrología con el arte sagrado, de sorprenderse por el reconocimiento oficial de esta disciplina y, especialmente, por su popularización, al punto de formar parte de la vida cotidiana de todos? En efecto, el poder real no la censura. Todavía. Sabemos que será Colbert quien, en 1666 (¡justamente esta cifra!), prohibirá la enseñanza de la astrología. Sin embargo ¿qué sucede con la Iglesia en este siglo XI? En el contexto de la época, Bernard de Clairvaux (quien vendrá a Vézelay a predicar la segunda cruzada) critica la iglesia por su tamaño exagerado y sus ornamentos suntuosos. A pesar de ello, si bien reserva una arquitectura monástica austera para albergar la práctica de una vida espiritual exigente, acepta la arquitectura episcopal destinada a atraer al pueblo. ¡Sin embargo, es, al menos, sorprendente autorizar y aún oficializar la astrología que, contrariamente, había sido menospreciada por la Iglesia a partir del Concilio de Toledo de 447! Como sea, Vézelay (y Autun, que tiene el mismo zodíaco) integra la astrología a la cotidianeidad general, al vincular cada signo zodiacal con un trabajo específico. Así, se poda la viña en Aries, se recoge en Géminis y se cosecha en Leo. En esta época, si no se sabe descifrar un libro ¡se lee astrología en su lugar! Por ende, no se ignora que el Sol estará en la constelación de Escorpión cuando llegue el tiempo de la vendimia. La asignación de los trabajos del mes a los medallones recuerda la unión del hombre con el cosmos. Esto no es teórico: se viven fuerzas diferentes, se las siente y se recorren estas doce etapas en forma conciente. En esta época el hombre no tiene nuestra visión analítica actual. Sabe que forma parte de un todo. Para él, los signos se comunican entre sí. ¿Es esto lo que nos sugiere este Carnero pisciforme que parece formar la unión entre el último signo del punto vernal con su cola de pez y su cuerpo de Carnero? El agricultor o vitivinicultor cruzan el zodíaco como un recorrido iniciático. Más que saber a qué signo pertenecen, su preocupación es estar en armonía con todos los signos que atraviesan. Todos. Además, esta armonía está indudablemente simbolizada por el medallón central, que se encuentra justo encima de Cristo y al que se llama el retorno o también el acróbata. En efecto, el astrólogo comprende perfectamente la simbología del medallón con el personaje que lleva los pies a la cabeza con las manos: el nudo está cerrado. El Hombre fue capaz de recorrer el zodíaco de la cabeza (Aries) a los pies (Piscis). La analogía con el muy antiguo Ouroboros/Uróboros es evidente. Guiño a la grulla, ave migratoria grabada en el « medio-medallón”, que encierra al mismo tiempo las ideas de movimiento, continuidad y retorno eterno. Hoy en día, los medallones zodiacales no significan más que una curiosidad turística o un momento de admiración ante este encaje de piedra. Para el astrólogo, algunos merecen una atención especial. Así, se marca un tiempo de detenimiento en el signo de Cáncer, representado por un cangrejo de río. La palabra Cáncer viene del latín “cancri”, que significa en primer lugar cangrejo de río, luego cangrejo de mar, luego tumor o chancro. Es lamentable que en nuestra época sea sinónimo de enfermedad, lo cual no resulta muy alentador para los nativos de este signo. Desde el punto de vista simbólico, es difícil entender a Cáncer: ¿por ejemplo, cómo podría estar contenida el Agua en Cáncer? Por el contrario, el cangrejo de río es de una riqueza simbólica extraordinaria y corresponde bien al Signo y a la Casa IV. Hablemos, por ejemplo de su desplazamiento que, como se produce de noche, nos recuerda a su regente: la Luna. Asimismo, como cava pozos en el suelo, nos indica su lugar en el zodíaco: lo bajo. Prefiere los cursos de agua que fluyen hacia el este o el oeste debido a que no le gusta la Luz del mediodía (su opuesto: el Imum Coeli). Se desplaza hacia atrás, replegando la cola, lo que nos hace pensar en el retorno al pasado. Además, para reforzar estos ejemplos, podemos mencionar a los cangrejos de río jóvenes que se acercan a la patas de la madre, como símbolo de la familia. Por último, su dominio acuático nos recuerda a las claras que se trata de un signo de agua y, por tanto, de las emociones: reírse hasta las lágrimas (¡saladas!)… ¡cuando no enrojecer! Este esbozo de reflexión indica sin duda que los constructores no eligieron la primera etimología al azar. Parece ser en un todo muy conveniente. Para terminar, cabe preguntarse acerca de la representación pisciforme de ciertos signos: Aries, como ya mencionamos, pero también Tauro y Capricornio. Las obras turísticas – y aún artísticas – nos ilustran: se trata de “criaturas imaginarias”, “exóticas”, etc. Para el astrólogo, es posible formular una hipótesis: al destacar el aspecto “Piscis” de determinados signos, ¿los constructores no habrán indicado la era de la época? Los astrólogos egipcios ya habían indicado esta referencia, como se ve en el zodíaco de Dendera, con un Capricornio con cola de pez.
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El zodíaco de Dendérah - Le Louvre - Paris
El Capricornio sobre el zodíaco de Dendérah |
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Parecería conveniente razonar en términos de era, más que en base a la noción de humano. En otras palabras, la fecha de nacimiento, probablemente muy simbólica del 25 de diciembre, aquí no nos interesa. Nada hay en Vézelay antes del signo de Capricornio. Es, en todo caso, lo que nos indica el zodíaco de piedra : con los Aries, Tauro y Capricornio pisciformes, seguidos por el signo que en sí mismo representa la dualidad con un pez liso y otro con escamas, y, finalmente, está sirena grabada según por encima del Cristo. Justamente, ¿qué se lee “en Piscis” en el cielo de 1037, fecha de la fundación de la basílica y específicamente el 22 de julio de 1037, fecha del aniversario de María Magdalena?
Por lógica, el Sol está en Leo, Venus en Géminis, Marte en Cáncer. Sin embargo, como se trata de una construcción que debía marcar las generaciones (la UNESCO declaró a la basílica Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1979), sería preferible preguntarse acerca de los trans-saturnianos. Invisible en la época, Urano está en Leo. Planeta rebelde, parece cuestionar el poder real (Leo), aunque éste esté omnipresente (Sol en domicilio). Se debe reconocer que era revolucionario para la época presentar un trabajo más místico que religioso. Sin embargo, es sobre el eje Piscis-Virgo que se centra nuestro interés. Por una parte, Mercurio (en domicilio) y Saturno están en Virgo. Por la otra, los dos regentes de Piscis están en domicilio: Júpiter – en conjunción con la Luna Negra – y a 13° del futuro regente: Neptuno. Naturalmente, el signo Virgo nos hace pensar en María, y la constelación se borra para dejar lugar a Piscis que puede asociarse en forma simbólica a Jesús de Nazareth. Nadie ignora que él está justamente muy ligado a Piscis: hace de sus discípulos “pescadores” de hombres, distribuye pescado a la multitud hambrienta, lava los pies (zona del cuerpo que corresponde al signo) y el vocablo “pez” (ichtus en griego) era el criptograma que servía de señal de reconocimiento a los primeros cristianos durante las persecuciones. Si en 1037 Neptuno indica la piedad de la época y la basílica concretiza la fe y la oración de los Piscis, su retorno a este signo en 2012 planteará sin duda a la humanidad una cuestión de importancia. ¿Elegiremos la ayuda de Neptuno para desarrollar nuestra sensibilidad, nuestra mediumnidad o la vía de la autodestrucción? La pregunta no revestía tanta importancia para los antiguos del primer milenio, ya que Neptuno era tan invisible como las drogas, el tabaco o la fotografía. A pesar de todo, su influencia estaba allí, como lo atestiguan los constructores que superaron la religión caracterizada por Júpiter Piscis para orientar la construcción hacia una decoración más neptuniana, más mística. De igual manera, encontramos en Piscis la conjunción Luna Negra-Júpiter. Esta conjunción indica un aspecto colectivo y por ende trascendente. Asimismo, señala la posibilidad de conflictos con el pensamiento tradicional, pero también una oportunidad a tomar. Podemos imaginar a los constructores trabajando en medio de las brumas neptunianas para concretar una obra en apariencia conforme al dogma y, sin embargo, con una lectura sutil en varios niveles. Así, el Cristo está bien representado, pero nunca en cruz. En lugar de la tristeza que inspira un mártir, vemos una escena en extremo…energética.
Será conveniente que esta representación sea muy vívida para una representación en piedra. Se ven flotar las vestimentas de los apóstoles y de Cristo. Por otra parte, la energía que fluye de las manos está muy detallada, al igual que un friso ondulado en el suelo, para mostrar en forma clara el “baño energético”. Los pies están desnudos. En general, los discípulos se diferencian de Jesús por calzar sandalias. Aquí, parece que los pies desnudos favorecen el contacto con el suelo y su energía. Por último, como si fuera una molécula ADN., hay una espiral que gira hacia la izquierda sobre la cadera derecha, mientras que otra gira en sentido contrario sobre la rodilla izquierda. En resumen, las energías sutiles de Piscis parecen estar bien representadas. Júpiter en Piscis agrega una dimensión aún más mística y supera la visión dogmática de la Iglesia romana. Existe un elemento de sueño en esta postura, pero también un aspecto visionario innegable. ¿Sería posible sentir en el siglo XI que los Evangelios extra-canónicos serían accesibles a todos y que libros como el de Dan Brown (El código Da Vinci), lugares como Rennes-le-Chateau, plantearían interrogantes al mundo entero – cristiano o no – miles de años más tarde? Al ubicar en un mismo plano a Jesús, María y Myriam de Magdala en el portal oeste de Vézelay – hecho por demás extraño – ¿no habrán percibido los constructores esta energía inspirada en el signo de Piscis? ¿Habrán podido presentir que el hombre del año 2000 sentiría una intimidad entre el Maestro y esta mujer que pasaría de la condición de prostituta a ser la última en verlo antes de su muerte en la cruz y la primera en verlo después? La Luna en Escorpio, en trígono con Júpiter, podría tener – en una primera instancia – una connotación sexual. Sin embargo, ¿no sería más bien el símbolo de la transformación del hombre, no ya sólo por la madre (María) sino también por la mujer (Magdalena)?
Sin duda alguna, Vézelay no termina de llevarnos a plantearnos interrogantes. ¡Seguramente, en función de nuestras transformaciones… escorpionesca |
"Tympanum" por Nina Jean, FlickR
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Artículo publicado en Sphæris N°19, 21 de marzo de 2009 a las 12h01 GMT - Lille 003°E03' / 50° N 38' Derechos de autor imágenes © 2009 Météores, N. Thompson, F. Hsu, Caramel, H. Hayes, N Jean, FlickR - Reservados todos los derechos Informations juridiques et copyright
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